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Devocional Diario -
2010.02.Febrero
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Jueves, 25 de Febrero de 2010 00:00 |
"... YO SÉ LOS PENSAMIENTOS QUE TENGO ACERCA DE (VOSOTROS) [TI]..." (Jeremías 29:11)
Nada impresiona a Dios o Lo toma desprevenido. A Él no Le entró pánico cuando Adán pecó en el huerto de Edén (lee Génesis 3:23). No se asustó cuando el mundo se volvió tan pecaminoso que tuvo que enviar un diluvio para limpiarlo y empezar de nuevo (lee capítulo 6). Sodoma y Gomorra no Le dejaron "sin aliento" (lee 18:20; 19). Cuando Jonás terminó dentro del gran pez, el Señor no se alteró (lee Jonás 1:17; 2). Esto es porque Dios siempre tiene un plan, y tiene uno para tu vida también.
Es detallado, oportuno, bien "engrasado", perfectamente orquestado, y cuando lo comprendes de lleno, ¡te emocionarás! La Biblia dice que Él tiene "... pensamientos de paz y no de mal, para (daros) [darte] el fin que (esperáis) [esperas]" (Jeremías 29:11b). Pero a veces es difícil ver la mano del Señor obrando, especialmente cuando los problemas están "golpeando a tu puerta" en forma de un diagnóstico que temías, un hijo que se ha fugado de casa, un cónyuge que quiere separarse, o un revés financiero al cuál no estás seguro de sobrevivir.
Cuando la crisis que afrontas te hace querer "tirar la toalla", recuerda esto: nuestros problemas son oportunidades para Dios. Le gusta transformar nuestros errores más costosos en "joyas" invaluables de sabiduría, nuestras áreas "magulladas" y "sangrientas" en más fuerza, y nuestros miedos más profundos en fe firme - una vez que empezamos a verlos como parte de su plan maestro.
Hoy, Dios quiere que sus objetivos trascurren en tu vida de formas que te asombrarán. Así que, lleva su paso, sigue confiando y, cueste lo que cueste, no dejes lugar al desánimo; ¿de acuerdo?
Fuente: Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday.
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